Por tercer año consecutivo, este sábado visité la Feria Internacional del Disco de Barcelona. Un día que comenzaba a las nueve de la mañana, cuando mi autobús partió desde la nueva Estación Central de Autobuses, en el barrio de las Delicias de Zaragoza, para llegar, algo más de tres horas después, a la ciudad condal.
Con puntualidad británica llegó mi autocar a Barcelona, pasadas las doce y media, y en la Estación de Sants ya me esperaban, un año más, Santi, en esta ocasión, acompañado por su novia Ángela, junto a Dani, un amigo de Mollet del Vallès, fiel seguidor de Enya y también enganchado a parte de la discografía de Mike Oldfield, que también, otro año más, nos acompañó durante la jornada. Unos anfitriones fantásticos, que año tras año animan a volver a pasar el día por Barcelona con la excusa de la feria, visita que se está convirtiendo en una tradición.

Cinco minutos después, tras abandonar la estación, nos encontramos con Travix, al que ya tuve el placer de conocer en el encuentro del año pasado justo por estas mismas fechas. Junto a Pau, también nos esperaban, según habíamos quedado con anterioridad, caico y su novia María, que vinieron en avión desde Sevilla para el encuentro del sábado y visitar a los padres de María, que viven en Barcelona, durante el resto del fin de semana. Con caico llevo tiempo en contacto a través de Messenger y tenía muchas ganas de conocerle en persona, o mejor dicho, retomar una conversación que teníamos pendiente desde el Night of the Proms de Madrid, ya que, entre tanto jaleo, apenas pudimos saludarnos brevemente, cosa que me fastidió mucho por mi parte. Pero en esta ocasión, ya lo creo que cumplimos con la promesa a lo largo del día
Tras tomar un refresco en una cafetería cercana a la estación, Travix, caico, María y Dani se dirigieron al primer punto de encuentro, en la puerta principal de El Corte Inglés de la Plaza de Cataluña, donde a las dos se incorporaría al grupo Spinne, al igual que el año pasado, y después encontrar entre todos algún lugar para llenar nuestros estómagos vacíos. Mientras ellos marchaban al metro, Santi y Ángela me llevaron a su casa, cerca de la misma Estación de Sants, para dejar la mochila, ya que este año en vez de regresar a Zaragoza en el día, una auténtica paliza, Santi me invitó a pasar la noche y volver el domingo, descansado y con tranquilidad.
Después, tras montar en el metro, volvimos a contactar con el resto del equipo en la puerta del Corte Inglés, pasadas las dos de la tarde, y mientras esperábamos a Spinne, nos llamó Nacho, desde Valencia, con el que estuve un hablando un rato, sobre el cierre del antiguo blog, el ilusionante nuevo proyecto colectivo y acerca de sus últimas y jugosas adquisiciones, como la lata promocional alemana de Music of the Spheres. Así pues, mientras Nacho nos mandaba saludos, llegaba Spinne, y ahora sí, todos juntos, nos marchamos a buscar un sitio majo para la comida. Algo complicado a esas horas, pasadas las dos y media, encontrar una mesa para ocho en pleno centro de Barcelona. Decidimos dividirnos. Santi, Ángela, Dani y Spinne se quedaron en un Fresh & Co, mientras que caico, María, Travix y yo, encontramos un pequeño restaurante con unos platos combinados aceptables.

Durante la conversación de la comida, un poco de todo. Desde las últimas noticias oldfianas, como ese cambio de vivienda y la nueva residencia en las Baleares, o el siempre retrasado lanzamiento de Music of the Spheres, pasando por curiosidades durante los últimos años en la red, en el foro de Mike-Oldfield.es y en el antiguo blog, hasta frikadas variadas del mundillo Mike Oldfield. Una agradable tertulia que plasmamos en fotografías. Después de comer, nos acercamos hasta el Fresh & Co del resto del grupo y desde allí, todos juntos, partimos hacia la feria del disco, de nuevo en el Palau Sant Jordi. Un trayecto con avería en el metro incluida que, tras diez aburridos minutos de espera dentro del vagón, nos obligó finalmente a bajar y tomar otra línea hasta la Plaza de España.

Una vez allí, fuimos paseando desde la Avenida María Cristina, entrada principal a Montjuic, subiendo hasta el Palau. Tras comprar nuestras entradas, accedimos a la sala anexa del gigante pabellón polideportivo, donde al igual que en las últimas ediciones, todos los vendedores exponían sus cajas y cajas de discos distribuidos ordenadamente en varios pasillos a pie de pista. Una feria del disco que, a pesar de ir perdiendo calidad con el paso de los años, según me comentan sus antiguos visitantes, para mí supera totalmente a las ferias que se celebran en Zaragoza, en la sala de desayunos del Hotel Goya o en el Centro Cívico de Delicias.

Una vez dentro del enorme Palau Sant Jordi, enseguida encontré a Félix, que nos esperaba por allí, mientras seguía buscando piezas de interés entre cajas y cajas de vinilos para añadir a su espectacular colección. Y cinco minutos después, caico contactó a través del móvil con crises, forero habitual de Mike-Oldfield.es, que también se encontraba dentro de la feria desde la mañana. Con crises ya estuve compartiendo un par de días en los dos Night of the Proms de Colonia, pero fue un auténtico placer volver a verle, pero sobre todo, a nivel personal, conocerle mejor y charlar mucho más entre nosotros, como luego relataré. Por cierto, aunque OMD, su grupo predilecto, centra gran parte de su gran colección de discos originales, nos impresionó verle el maletín metálico, en forma de caja, con decenas de piezas que compró en la feria, de ese y otros grupos.
Tras los saludos con Félix y crises, decidimos dividirnos a lo largo de los diferentes stands de los vendedores para que cada uno buscara a su ritmo el material que le interesase. Mientras empecé a ojear los primeros vinilos, nos encontramos con mi paisano zaradeth, que por motivos laborales, acudió directamente al encuentro por la tarde, tal y como ya hablamos. Alberto también tiene una gran colección de Mike Oldfield que, al igual que Félix, muestra en una página web.
Volviendo a la búsqueda de material de Mike Oldfield, en mi caso, de 50 Euros no pretendía pasar, y la idea era encontrar piezas sencillas pero que todavía faltasen en mi pequeña colección de vinilos. Entre tanto baúl es complicado buscar, sobre todo cuando no están ordenados alfabéticamente sus discos por artistas. Así que gracias a crises, que ya había explorado toda la zona, compré un maxi single One Glance is Holy todavía precintado, y un par de singles con ediciones españolas de Mistake y Shadow on the Wall, porque hasta ahora sólo tenía la edición inglesa y alemana respectivamente.

Además, rebuscando por mi cuenta, más tarde encontré tres piezas interesantes que también compré. Un single 7″ francés de Moonlight Shadow, el LP recopilatorio alemán Music Wonderland y otra portada distinta a la que tenía del gran disco de Pekka Pohjola editado por primera vez en 1977, con las colaboraciones de Mike, su hermana Sally, Pierre Moerlen y demás colegas de esos años. Finalmente, caico y María me sorprendieron regalándome un single 7″ To France italiano, visto en uno de los stands, que desde estas líneas vuelvo a agradecerles.
Tras varias horas ojeando entre las cajas y más cajas de vinilos y CDs, terminamos sentados y tomando algo en las mesas del improvisado, y abusivo en precios, bar de la feria, enseñándonos los discos comprados. Además, Félix se trajo de casa la golosa lata promocional de Music of the Spheres, que observamos por primera vez. Después de charlar un rato, ahora que estábamos todos, propuse una fotografía en grupo, o mejor dicho, friki foto, observando el doble álbum que crises tenía en las manos. ¿Qué disco es?

El reloj marcaba las ocho y media de la tarde. Tras despedirnos de Félix y Spinne, que marcharon de vuelta a su localidad, Viladecans, el resto del grupo apuramos la última media hora, revisando una vez más algunos de los stands, antes de que la feria cerrase sus puertas hasta el domingo. Cuando faltaban varios minutos para llegar a las nueve, salimos del Palau y montamos en uno de los autobuses que la organización de la feria pone a disposición de sus visitantes, para desplazarnos cómodamente desde Montjuic hasta una calle paralela a la Plaza de España. Una vez allí, y llegada ya la hora de la cena, tras comprobar que la salchichería que nos propuso crises estaba a rebosar de gente, fuimos a cenar a una hamburguesería que conocía Santi, también en la misma zona, a diez minutos andando.
Por el camino, recibí otra inesperada y agradable llamada. En esta ocasión, la de Miguel, nuestro experto en el weblog en instrumentos, equipo y técnica musical, preguntándonos acerca del encuentro, nuestras compras y el ambiente que se respiraba en la feria. Después, entramos al establecimiento y saciamos el hambre con hamburguesas y sandwiches, mientras conversábamos de nuevo sobre otros asuntos oldfianos. Si mal no recuerdo, faltaban pocos minutos para las once de la noche. En la puerta de la hamburguesería, despedimos a Santi y su chica Ángela, que se marcharon a casa, tras un día agotador. El resto del grupo, crises, caico y María, Travix, Dani, zaradeth y yo, nos encaminamos a algún otro sitio para tomar algo. Y terminamos por rematar la jornada en un local cercano, que nos propuso crises, a dos o tres manzanas.

A lo tonto a lo tonto, empezamos a hablar, las horas fueron cayendo una tras otra, y nos presentamos a las tres y algo de la madrugada. Sinceramente, hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien hablando sobre Mike Oldfield. Aquello fue un repaso completo a las últimas noticias, un montón de anécdotas, de dentro y fuera de la red, con especial atención a frikadas varias, del foro, del antiguo blog y del propio Oldfield, que realmente, aunque a veces no lo parezca, es un tipo que da mucho juego. Vamos, como vulgarmente se dice, un descojone continuo, que tendrá que volver a repetirse muy pronto
Finalmente, a las tres y algo de madrugada, nos dirigimos hacia el metro y en uno de los desvíos pusimos punto y final al encuentro. Tras despedirnos, caico y María, Dani, Travix y zaradeth marcharon hacia una misma dirección, mientras que crises y yo tomamos otra línea de metro, con destino a la casa de Santi, donde pasaría la noche, como antes indiqué. Desde aquí agradezco a crises su compañía hasta allí, ya que a aquellas horas, y con mi total desconocimiento del metro y las calles de la ciudad, hubiese estado muy perdido. Además, por el camino, seguimos hablando y crises me contó sus vivencias con la música de Mike Oldfield, desde que comenzó a escucharla en su casa, gracias a sus padres, a finales de los ochenta, cuando era un peque, hasta ahora, pasando por sus primeras compras con sus ahorros, como la mítica caja Elements de cuatro CDs en una excursión con el colegio a Andorra, o los encuentros de fans a los que asistió durante los años noventa, conociendo a antiguos seguidores. Una vez en casa de Santi, tras despedirme de crises, eran ya las cuatro de la madrugada y tocaba echarse a dormir tras un largo día en pie.

El domingo fue mucho más relajado. Tras levantarnos y desayunar, Santi, Ángela y yo quedamos con Dani cerca de la Plaza de Cataluña, para después ir a comer los cuatro a un restaurante italiano, que ya conocía Santi, totalmente recomendable, donde me tomé una fantástica pizza de cuatro quesos. Después fuimos paseando hasta el Arco del Triunfo y la Estación del Nord, donde dejé cerrado mi billete de regreso para las seis de la tarde. Hasta entonces, estuvimos dando una vuelta por un bonito parque cercano con un lago, hasta las cinco y media, momento en que nos despedimos de Santi y Ángela, que se fueron a preparar las maletas de ella, ya que después tenía que coger el tren. Y cinco minutos antes de las seis de la tarde me despedí de Dani, con la idea de repetir nuevamente al año que viene la misma jornada, y subí al autobús con destino a Zaragoza.
Punto y final para un divertido encuentro oldfiano que ojalá pronto pueda volverse a repetir, con cualquier excusa que surja. Por último, desde estas líneas, de nuevo agradecer la hospitalidad de Santi, y ya van muchas ocasiones, siempre atento y un excelente anfitrión en Barcelona, en las tres visitas que he realizado hasta la fecha, con motivo de la feria del disco. Y por supuesto, un gran saludo desde aquí a Ángela, Dani, caico y María, crises, Travix, Spinne, Félix y zaradeth.
¡Hasta la próxima!!! 