
Hayley Westenra (Christchurch, Nueva Zelanda; 1987) es una joven cantante de fama internacional, cuya carrera empezó a una edad muy temprana. Con tan sólo seis años, una profesora de su colegio se dio cuenta del gran talento de Westenra para el canto, y animó a sus padres a que la hicieran estudiar música. Así, empezó a estudiar no sólo canto, sino también violín y piano, además de ballet.
A los doce años graba de forma no profesional un disco, Walking in the Air. Con la ayuda de su madre comienza a enviarlo a distintas discográficas, hasta que llega a las manos adecuadas, en Universal Records. En 2001 saldrá a la venta su primer álbum, Hayley Westenra, que bate todos los récords de Nueva Zelanda, convirtiéndose en un fenómeno sin precedentes. Tanto es así que ese mismo año graba un disco con temas navideños, que tiene también excelente acogida.
Pronto, Universal decide que es el momento de que Westenra salga de su país natal e inicie una carrera internacional. Hasta hoy, la cantante tiene en su haber tres discos editados para el mercado mundial: Pure (2003), Oddisey (2005) y Treasure (2007), con un éxito inmediato y creciente. En el mercado japonés quizá ha sido donde mejor ha calado la voz de la cantante, como demuestra el hecho de que ha editado varios trabajos exclusivos para él.
Su carrera, inteligentemente dirigida —por ella y por la gente que la rodea, suponemos, dada su juventud—, no se limita a un solo estilo, sino que sus trabajos orbitan alrededor de temas clásicos, folk y pop, y sus estudios musicales le permiten participar en la composición, no limitándose simplemente a poner la voz. Su excepcional voz, su belleza natural y su impecable imagen pública —ni un escándalo, embajadora de UNICEF, vegetariana— han conseguido hacer de ella toda una estrella, que a a su corta edad ha recibido ya gran cantidad de premios. Además, ha colaborado en la banda sonora de varias películas, como la reciente El mercader de Venecia o algunos lanzamientos de Disney en DVD. En 2006 se unió al grupo Celtic Woman para una gira, y en este año 2008 que acaba de terminar, se consagra definitivamente como artista internacional: sale al mercado un recopilatorio de grandes éxitos, canta en la gala del Día de la Independencia de EE UU en el Capitolio, hace una gira en Japón… y participa en el álbum de Oldfield Music of the Spheres —aunque en realidad éste fue grabado en 2007, como todos sabéis.
Hayley Westenra presta su voz al tema On my Heart y su reprise, y como ya dije en su día, creo que, sin ser un tema que musicalmente sea nada del otro mundo, la voz de soprano de Westenra lo sostiene ella solita, y además, creo que Oldfield así quería que fuese, ya que parece un tema escrito y pensado para el total lucimiento de su intérprete. Creo que técnicamente es de las mejores con las que ha contado Oldfield, y aunque mis favoritas sigan siendo otras, no vería con malos ojos que en un futuro hipotético trabajo el de Reading se acordara de ella.
Para acabar, recordemos el acontecimiento oldfiano del año, la presentación de MOTS en el museo Guggenheim de Bilbao, donde Westenra bordó una excelente actuación, además de derrochar simpatía con los seguidores de Oldfield que le pidieron fotos o autógrafos.




















