Aprovechando que está de actualidad, hoy voy a repasar la carrera del pianista Lang Lang.

Lang Lang nació en China en el año 1982, y ya desde pequeño supo que quería dedicarse al piano (según él mismo cuenta en las entrevistas, lo decidió tras ver en el programa de Tom y Jerry cómo Tom tocaba la Hungarian Rhapsody). Como casi todos los virtuosos del piano, inició sus estudios extraordinariamente pronto: con tan sólo tres años. Desde el principio sus profesores notaron un especial talento en el joven Lang Lang, que ganó su primer certamen con sólo cinco años. A los nueve se traslada con su familia a Pekín para asistir al Conservatorio Central de Música. Allí, a pesar de la dureza del profesorado (cuenta Lang Lang que llegaron a decirle que lo dejara) sigue progresando, y a los once años viaja a Alemania para participar en el Cuarto Concurso Internacional de Jóvenes Pianistas, obteniendo el primer premio. A partir de entonces su carrera avanza a un ritmo vertiginoso, ganando varios premios más y obteniendo mucha fama en China, donde llega a tocar como solista con la Orquesta Sinfónica Nacional.
A los quince años viaja a Filadelfia para continuar su formación en el Instituto Curtis. Dos años más tarde, su actuación sustituyendo a un indispuesto André Watts junto a la orquesta sinfónica de Chicago (tocando el Concierto para Piano número uno de Tchaikovsky) le vale el reconocimiento de prensa especializada y público, y a la postre su descubrimiento como nuevo niño prodigio de la música clásica. En el año 2001 debuta en el Carnegie Hall, así como en los Conciertos Sinfónicos de la BBC. Es el inicio de una exitosa carrera que le ha llevado a tocar por todo el mundo junto a las orquestas más prestigiosas, y que le ha valido un contrato en exclusiva con el sello Deutsche Grammophon.
Hoy, con veintiséis años recién cumplidos (el pasado 14 de junio; comparte cumpleaños con Amarok), es conocido mundialmente, aunque es en China donde alcanza la categoría de héroe nacional. Su biografía es bestseller, y su club de fans tiene más de dos millones de miembros. Seguramente, el tema para los juegos olímpicos que ha grabado junto a Schiller recientemente (como podeis leer en este post de mi colega Miguel) le hará aún más conocido. Lang Lang es además el más joven embajador de buena voluntad de UNICEF, y colabora en varios proyectos para ayudar a la infancia más desfavorecida.
Como sabéis, su colaboración con Oldfield tuvo lugar en el último trabajo discográfico de éste: Music of the Spheres. Sus partes están, como no podía ser de otra forma, perfectamente ejecutadas (podemos encontrar su piano principalmente en Animus, Silhouette y Prophecy), pero como ya dije en una ocasión, pienso que la habilidad de Lang Lang está desaprovechada en unas secciones de piano tan sencillas, y que su participación en la grabación del álbum debe ser vista más como una maniobra de márketing (introducir a Oldfield en el mercado chino a la vez que se promociona a Lang Lang fuera del ámbito de la música clásica) que como una necesidad musical: cualquier teclista de sesión podría haber tocado esas partes sin dificultad, e incluso el propio Oldfield, si no se hubiera dejado tanto y confiara tan poco en su capacidad con el piano, podría haberlo hecho, salvo quizás Prophecy, que me parece la que entraña más dificultad. En todo caso, pienso que es un verdadero privilegio haber contado con alguien de su talento para MOTS.
La mayor parte de los críticos ensalzan al joven pianista como el mayor talento que ha aparecido en los últimos años, dotado de una técnica perfecta. Los hay también que lo critican por considerarlo una figura mediática, y es cierto que lo es: tanto en China como en el exterior, se está convirtiendo en alguien conocido, que lo tiene todo para triunfar: juventud, simpatía… pero también un increíble talento. Puede que efectivamente se esté vendiendo a Lang Lang como un producto, pero es innegable que detrás hay un superdotado para el piano que además ha trabajado muchísimo toda su vida para llegar a donde está.
Acabemos con una muestra de la capacidad de Lang Lang, interpretando un nocturno de Chopin:















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