Continuando con el repaso a los diversos colaboradores oldfianos, vamos a acercarnos hoy a uno muy reciente: Schiller.

Schiller es el nombre del proyecto musical que fundaron inicialmente los alemanes Christopher von Deylen (1970) y Mirko von Schlieffen en 1998. Desde el principio orientaron sus intereses hacia la música electrónica. Su primer álbum fue Zeitgeist, tras el cual von Schlieffen, por divergencias con su compañero, abandonó el grupo. A partir de entonces Schiller se convirtió en un proyecto personal: ésta es la razón por la cual los medios se refieren a von Deylen como Schiller, porque se ha convertido en una especie de pseudónimo.

En solitario, von Deylen (conocido también por sus trabajos de House y Trance) ha editado bajo el nombre de Schiller un total de seis discos y varios DVDs, teniendo un éxito cada vez mayor. El punto de inflexión lo supuso Tag und Nacht (2005), que le dio a conocer, y fue distribuido en EEUU. Su último disco, de este mismo año, Sehnsucht, ha obtenido excelentes resultados en Alemania, alcanzando puestos muy altos en las listas de ventas.

En su relativamente corta carrera, Schiller ha colaborado con varios músicos y vocalistas, entre ellos Tarja Turunen (excantante de Nightwish), Ana Torroja (en Sehnsucht), Moya Brennan de Clannad o Klaus Schulze.

Respecto a su colaboración con Mike Oldfield, se da la peculiaridad de que fue un quid pro quo entre ambos compositores: Schiller participó en el tema Nightshade del disco Light+Shade, mientras que Oldfield tocó la guitarra en Morgentau, de Tag und Nacht. Esto fue posible porque se dio la circunstancia de que ambos estaban grabando sus trabajos de manera simultánea (por cierto, en contra de lo que se pudo leer por algunos sitios, los discos no tienen el mismo título, ya que Tag und Nacht significa “Día y Noche”). La grabación de ambos temas se realizó sin que ambos músicos coincidieran físicamente, transfiriéndose las pistas por internet, y la verdad es que de Nightshade puedo decir que me parece de los mejores temas de L+S (sin considerarlo una obra maestra, dentro de la tónica del disco, no está mal), y su guitarra en Morgentau quizás sea de lo mejor que nos ha dado el Oldfield contemporáneo con ese instrumento.

Schiller y Oldfield en el estudio de éste.

En una charla que hace un par de años compartió Schiller con los fans vía internet, el compositor describía su música como “emocional y personal”. Marcada por el uso de las nuevas tecnologías y la exploración de músicas englobadas en eso tan ambiguo de la “New Age”, la verdad es que a mí la música de Schiller me deja más bien frío, la encuentro llena de los mismos defectos que le veo (de un modo totalmente personal y subjetivo) a L+S o Tr3s Lunas, y por extensión a casi todo este tipo de música: demasiado ambiente, demasiado efecto, pero poca sustancia.

Acabamos con un vídeo clip de Schiller en solitario, de su trabajo más reciente, Sehnsucht.