Hoy quisiera hablaros de un instrumento que ocupo las líneas de bajo en los inicios en la música a nivel profesional y la mayor parte de la primera época de la obra de Oldfield en solitario. Se trata del reputado e interesante bajo eléctrico Fender Precision que acompañó al de Reading en estudio y en directo desde la afiliación del mismo a la banda de Kevin Ayers (alrededor del año 1970) hasta mediada la década de los 80 (concretamente hasta 1984), aunque en los años 2006 y 2007, nos sorprendió de nuevo llevando también este bajo a sus dor pequeñas giras por Alemania y España. Podría pasarme horas hablado de este impresionante bajo, puesto que es uno de mis modelos favoritos, pero para ahorraros el tedio, solamente os hablaré de los detalles y características principales del mismo, que no es que sean pocos.

En primer lugar, comentar que Mike ha tenido cuatro copias de este mismo modelo, en diferentes colores: madera natural (usado sobre todo en los años 70), butterscotch blonde (usado en la primera parte de los años 80), negro (usado entre 1983 y 1984) y cherry red (usada unicamente en directo entre 2006 y 2007). Pero el bajo concreto que ocupa el protagonismo de este artículo es el Fender Precision Butterscotch blonde de 1960, del resto ya hablaré en posteriores artículos dedicados a cada uno de ellos, porque aunque en esencia, la base del instrumento no cambie demasiado, guardan ciertas diferencias entre ellos que, aunque ligeras, dan lugar a más que un sólo artículo para todos. Pero dejemos de divagar y entremos en materia.

Se trata de un bajo construído con madera de aliso en el cuerpo, mástil de arce y diapasón de palorrosa, una pastilla fonocaptora de bobinado simple (aunque parecen dos, es realmente una dividida en dos secciones, para dar mayor potencia), 20 trastes y dos potenciómetros para volumen y tono. El resultado es un bajo con una potencia increíble, además de un sonido claro, limpio (pero que acepta muy bien la distorsión, en caso de querer utilizarla con el bajo), con un sustain incomparable, que favorece la ejecución de harmónicos (como bien podréis escuchar en el vídeo que enlazo al final del artículo) y un tono natural realmente bonito, cercano al de los contrabajos eléctricos que algunos artistas usan para tocar jazz. La combinación de los colores butterscotch blonde en el cuerpo y negro en el golpeador hacen un precioso efecto visual que le da un toque de estilo muy particular al instrumento.

Mike ha empleado este bajo principalmente en dos de sus trabajos discográficos: QE2 (1980) y Five miles out (1982), incluyendo sus respectivas actuaciones en directo (entre las que podemos encontrar varios conciertos realmente apreciados entre los fans como pueden ser el de Roskilde ‘82 (aunque en éste no toca el bajo) o Montreux ‘81 (por poner tan sólo dos ejemplos de muchos posibles, ya que entre muchos fans, ésta es considerada la mejor época en directo de Oldfield). Temas como Taurus 1, Taurus II (fusionadas mediante un tremendo medley en directo), Mirage, Orabidoo, Five miles out, QE2 y Family man cuentan con este bajo en sus versiones de estudio, aunque varios de ellos también llevaron ese bajo en directo, tocado por Mike (qué tiempos aquellos en los que aún solía tocar el bajo en directo).

En resumidas cuentas, es perfectamente comprensible que Mike se haya decantado por tener varias copias de este instrumento (aunque fuera en diferentes colores, ya sabemos que a Mike no le importa demasiado éso) a través de los años, puesto que de habérsele estropeado alguna, siempre tendría otra de repuesto, como así ha sido excepto en la última de ellas (pero de éso ya hablaré cuando le toque el turno a ese bajo en cuestión). Cualquier bajista en su sano juicio y con algo de gusto para la música sabe que éste es uno de los bajos que debería tener en su arsenal por la versatilidad, potencia y relación calidad-precio que tiene (aunque su precio no es reducido, precisamente, lo cual aumenta el grado de calidad siguiendo ese baremo). Y Oldfield, aunque principalmente sea guitarrista, tampoco pudo contenerse.

Y para aportar constancia audiovisual (y acompañando a la foto anteriormente expuesta), aquí os dejo un pequeño vídeo de la sección final de Taurus 1 tal y como sonó en el concierto de Montreux ‘81 en el que tras acabar la parte final del propio Taurus 1, Mike y su banda enlazan inteligentemente con un pequeño medley de Taurus II, lo cual constata que ya rondaban ideas en su cabeza para el siguiente disco, y qué mejor que llevarlas al directo y sorprender así a los fans asistentes a los conciertos. Espero que os guste y que disfrutéis del vídeo, pero tened presente que tendréis que esperar a que avance de la mitad del mismo para poder ver y escuchar cómo entra en acción este increíble bajo en las sabias manos (usando una púa, cosa rara) de Mike.

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